
Papel y lápiz ... cosas sencillas que bastan para ser feliz por un momento y es que la necesidad de expresarse es obvia .Hay veces en que preferimos callar nuestras palabras, que ciertamente nos pueden parecer estúpidas y sin sentido, palabras que solo nosotros entenderíamos o que a otro le costaría interpretar con claridad. Ser reservado es muy importante, es por eso que prefiero no hacer a nadie cómplice de nada, cómplice de lo que yo tenga que decir, cómplice de el misterio que me embarga, cómplice de algo impronunciable, cómplice…
Por esto creo que es bueno tener nuestros secretos escondidos y bien guardados, esos que nadie sabe aún y que pretendemos que tampoco nadie los sepa, cosas lo suficientemente importantes e imposibles de contar, aunque sea por medio escrito.
Todos somos algo así como enigmas andantes nadie conoce completamente al otro, que sentido tiene vivir sin un misterio oculto, sin algo que sea enteramente nuestro?
A veces el silencio resulta como la mejor forma de expresión, Tal vez sea molesto para ciertas personas leer esto pero no les ha pasado que hay gente que habla demasiado, ellos no se han preguntado si realmente queremos oír sus patéticas historias?, cuando solo hablan de si mismos sin importar lo que al receptor de la información le pase por la cabeza , cuando se transforma en egocentrismo apestoso y molesto , y en el momento en que se transforma en un exceso? , o tal vez estamos hechos para escuchar … tal vez somos mejores oyendo que hablando propiamente tal, este último tiempo he estado escuchando , sin haber pronunciado ni una sola frase o palabra , pues mi mente es un completo caos en el que hay un discurso un tanto improvisado que jamás se pronunciará.
Es el rol que debemos adoptar ¿hablar?, ¿callar? , o una mezcla poco distinguible de ambas? sólo diré que la segunda opción propuesta es la que mas o me acomoda.
Sumergida en este mundo de señales unidireccionales enviadas desde un transmisor poco reconocible

